A pesar de ser uno de los destinos más visitados por gran parte de la gente que acude a Italia, Venecia sigue siendo única y manteniendo su encanto. Es una ciudad distinta al resto y que sorprende a todo aquel que la pisa.
Pero es cierto que la estancia en ella, suele ser siempre bastante corta, dado a su pequeño tamaño. La Plaza y Basílica de San Marco, son sus elementos más característicos, así como sus famosos canales, el Puente de Rialto y el Palacio Ducal. Consideramos también de especial interés, acudir a alguna de las islas que la rodean. Pues aunque no sean tan conocidas, La Giudecca, Burano, Murano o el Guido, sorprenderán a una inmensa mayoría.
Tras el primer destino propuesto, nos dirigimos a Milán, ubicado a tan sólo tres horas en coche. Gracias a su diversidad cultural y artística, existen múltiples lugares que visitar. El símbolo y punto de partida para conocer la ciudad es La Catedral de Milán, considerada la joya de la ciudad y situada en la plaza que lleva su mismo nombre.
Junto a ella, se encuentran Las Galerías de Vittorio Emmanuele, junto con numerosas cafeterías y conocidos comercios de la ciudad. Y justo al otro extremo de éstas, la Piazza de la Scalla, dónde está el Palacio de la Razón.
Visitar el Teatro alla Scala, es una gran oportunidad para presenciar uno de los teatros de ópera más importantes y prestigiosos del mundo.
Por último, la Via Manzoni, via Montenapoleone y Via Gesù, son indispensables, pues en ellas se encuentra el Museo Bagatti Valsecchi y la Iglesia de Santa María della Grazie, la más visitada de la ciudad, donde se puede observar “La última cena”, famosa obra de Leonardo da Vinci. Este sitio se puede visitar haciendo una reserva con 48 horas de antelación.
Antes de llegar a Roma, es inevitable, sugerir una parada en la región de la Toscana. Mundialmente famosa por su arte, su historia, sus célebres personajes y por la belleza de su paisaje. Sus habitantes, orgullosos de su espléndido patrimonio, se esfuerzan, día a día, para conservarlo y mejorarlo. Por estas razones, la belleza es un adjetivo implícito incluso en lo más cotidiano.
Por la E-35 contínuamos con el recorrido, destino a: Florencia. La duración del viaje, oscila entre las tres horas, tres horas y cuarto.
En pleno casco antiguo, se encuentra la conocida catedral, famosa por su cúpula: Santa María del Fíore.
Para los amantes del arte, es imprescindible, visitar La Piazza della Signoria, repleta de reproducciones de famosas estatuas, como el David de Miguel Ángel. Además, en ella están la Fuente Manierista de Neptuno, de Ammannati, la Loggia dei Lanzi y el Palazzo Vecchio.
El palacio Vecchio, sede del ayuntamiento de Florencia, es famoso por su alto campanario, con una campana que llamaba a los ciudadanos a asamblea. Posee varios salones, como el de los lirios, y una pequeña colección de Arte en la que se encuentran la Victoria de Miguel Ángel o el Ángel con delfín de Andrea del Verrocchio.
Siena, es otro de los destinos seleccionados, pues su centro histórico, caracterizado por ser peatonal, consideramos que es realmente tentador. La Piazza del Campo, recoge el Palazzo Pubblico, donde se puede visitar el Museo Cívico y la Torre del Mangia. Alrededor de esta zona se encuentra el terzi, esto es, las 3 zonas en las cuales se dividió históricamente la ciudad. La parte más antigua de ella es el terzo di Citta, a escasos metros de la Piazza y se une al Campo por medio de la Vía di Citta, zona turística por excelencia, ya que allí se encuentra su famosa Catedral de Siena (Duomo)además del Museo Spedale di Santa Maria della Scalla, y la Pinacoteca, que alberga una vasta colección de valiosas pinturas sienesas.
Hacia el norte de la Piazza del Campo se encuentra el terzo di Camolia, lugar en el cual se sitúa la principal calle comercial de toda la ciudad: Via Banchi di Sopra, sitio donde nació la patrona de la ciudad, Santa Catarina de Siena. El terzo di San Martino alberga el Museo della Tavolette di Bicherna y los más bellos edificios de estilo renacentista. Ya fuera de los muros de la ciudad, se puede recorrrer el antiguo pueblo medieval de San Gimignano, o los pueblos de montaña Montepulciano y Cortona.
Abandonando ya la Toscana, y a tan sólo dos horas y media, se encuentra Roma. Famosa por ser la capital de Italia, este imperio mediterráneo representa un gran centro administrativo y burocrático además de capital cultural y religiosa. Su cultura deslumbra pues, lo clásico, el barroco y lo renacentista se mezcla en el casco histórico de la ciudad.
Entre sus lugares más característicos cabe destacar: la Fontana di Trevi, situada en la Plaza de Trevi; la Scalinata Trinitá dei Monti y El Vaticano, dónde se puede disfrutar de: valiosísimas e innumerables obras de arte y de la Basílica de San Pedro.
El Coliseo, también es uno de los elementos principales de la ciudad. Así como, el Foro Romano, que constituía el centro de la vida política, judicial y comercial de la antigua Roma. La Plaza de España, conocida por sus escaleras y dónde se encuentra, la Fontana de la Barcaccia, es otro de los lugares a los que hay que acudir.
Del mismo modo, resulta de especial interés, La Plaza del Popolo, situada en un extremo de Via del Corso y dónde se ubican las iglesias Gemelas. En el centro de ella, hay un obelisco con fuentes y unas grandes escaleras, que permiten ir al famoso parque, Villa Borghese. En el otro extremo de Via del Corso, La Plaza de Venezia. Dónde se encuentra el monumento a Vittorio Emanuelle II.
Por último recomendar, la Via Veneto, repleta de las mejores tiendas, restaurantes y hoteles de la ciudad.
Y para finalizar la ruta, sugerimos concluir el viaje en Nápoles, capital de la región de Campania. Dónde recomendamos visitar, Via Toledo, uno de las principales focos comerciales de la ciudad en la que se encuentran las principales tiendas. Así como, La Villa Comunale, zona de recreación de la costanera que posee estatuas, fuentes y diversos árboles, Y en cuyo interior, se encuentra el Zoológico Anton Dohrn y el Acuario de Nápoles, uno de los más antiguos y famosos de Europa.
Paralelamente, La Piazza Dante, la zona de San Gregorio Armeno, el parque de Capidomonteo y el Vesubio, son otros de los lugares que recomendamos visitar.








