Para aquellos a los que les gusta conducir y no solo eso, si no que se sienten cómodos haciéndolo y además la distancia o el tiempo no se lo prohíben, les mostramos un recorrido con el que podrá conocer parte de Europa.
Desde Madrid, podemos recorrer unos 1500 km dirección Milán, descansando en una de las áreas de servicio de Francia, siendo una estancia corta. Para aprovechar el día, nos dirigiremos hacia Italia, viendo los preciosos paisajes encontrados por el camino. Si quiere una visita un poco más cultural, puede visitar el Museo Cenacolo Vinciano en Milán.
Iremos rumbo Alemania para conocer Innsbruck y Múnich. Antes de ir a Múnich, se puede reservar entrada para visitar el Castillo Neuschwanstein cerca de Fussen, siendo uno de los lugares turísticos más visitados.
Salimos de Múnich dirección Praga, parando en Karlovy Vary, conocida por ser una ciudad balneario en la que destacan, sus Rosas petrificadas en el agua termal, sus galletas y su porcelana entre otras.
Ya en Praga, se realizan excursiones a Terezin, conocido por el campo de concentración, y a Kutna Hora, en la que podrá visitar y observar una gran cantidad de monumentos. Después de unos días conociendo Praga, cogeremos el coche rumbo Viena, pasando por Cesky Krumlov, ciudad denominada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.
Pasamos unos días en Viena, y nos dirigimos hacia Budapest, donde podemos visitar: El Castillo de Buda, una de las imágenes más conocidas de Budapest también llamado Palacio Real, ya que antiguamente fue la residencia de los reyes de Hungría. También encontraremos el Puente de las Cadenas, Mercado Central, la Sinagoga Judía,…
Recorremos Zagreb y Liubliana para dirigirnos a Venecia, donde pasaremos unos días disfruta de un ambiente romántico, y recorriendo su canales en góndolas. Desde ahí podemos recorrer distintas zonas de Italia, en las que cada una tiene su belleza propia. Habiendo visitado distintos lugares de Italia, regresamos a Madrid. Habiendo conocido gran parte de Europa.









