No podemos visitar Asturias e irnos sin conocer Gijón, situado a la orilla del Cantábrico. Lo primero que podemos hacer es visitar los restos arqueológicos de la Campa Torres, la muralla romana y las termas de Campo Valdés, que nos enseñará cómo vivían los romanos.
Una vez visto Gijón, puede comenzar la ruta para conocer los alrededores de esta ciudad. Veremos un desvío desde la N-632 a la izquierda para dirigirnos hacia Cabueñes, el cual se encuentra muy cerca de Deva. Estos pueblos son conocidos como parroquias, ya que, los vecinos se reunían en la iglesia ordinariamente después de la misa para decidir sus intereses.
Volvemos a Gijón para hacer un descanso y seguir con nuestra ruta al día siguiente. Partiendo de Gijón, nos dirigimos a Veranes por la AS-18, cogiendo la salida 17.
En Veranes podemos conocer su Villa Romana, un lugar sorprendente que nos muestra la división entre la parte urbana, en la que vivía el dueño de la villa, y la parte rústica, donde se realizaba la explotación del fundus. Los restos arqueológicos que puede visitar son los pertenecientes a la parte urbana. Para llegar al Museo de la Villa Romana, encontramos un edificio que sirve como entrada a los restos de la villa, con un vestíbulo, una sala de audiovisuales, otra de exposiciones y servicios para todo el complejo.
Cenero es una parroquia que se encuentra al lado de Veranes. La zona norte es de expansión industrial por la proximidad a la planta siderúrgica de Arcelor. Su punto más alto es el Monte los Llanos, el más bajo está en el río Pinzales. Una vez conocidas las parroquias de alrededor, volvemos a Gijón por la AS-18 para coger la A-8 y poder disfrutar de unos últimos días en el centro de la ciudad.




